FUENTE: http://novaterranos.blogspot.mx
Los restos de mi hermano ya están pudriéndose en un cajón de pino algún lugar desolado y olvidado, yo también estaba en algún tiempo igual que él, sin embargo aun puedo sentarme aquí en este balcón y disfrutar de tu dulce compañía y de mi bebida, siento si mis palabras te afligen en algún sentido pero creo que después de todo lo acontecido en mi amada tierra yo salgo victorioso.
Cuando miro tus ojos que nerviosos se mueven de un lugar a otro puedo entender que no comprendes. Claro que no comprendes, en estos tiempos tan racionales y modernos no vas a creer que alguna ves fui muerto y apartado de la vida, hace algunos años claro que me habrías creído, pero no en estos tiempos en los que todos los “vivos” creen que los cadáveres no caminan, no respiran, no comen, pero que sorpresa tan grande será para ti darte cuenta que estas equivocada querida mía.
Descansa tu cuerpo en este diván, a mi lado, bebe de mi vino mas fuerte directo de la botella ya que en esta noche tan larga y agotadora para ti entenderás por mis palabras el porque de tus equivocaciones respecto a lo que crees saber de la vida y la muerte así como del mundo que te rodea, aun no conoces como funciona el mundo querida mía y esta noche abriré tus hermosos ojos y te juro que no te gustara lo que veras.
Primero que nada quiero darte el placer de saber lo que soy, en esta noche tan hermosa tienes la única y gran oportunidad de resucitar de entre los muertos, la especie a la que pertenezco no es para nada como la tuya, por cientos de años hemos ocultado nuestra identidad por varias razones, en tiempos antiguos mataban a los de mi especie intentando eliminarnos de la faz de nuestra tierra y gracias a esos actos malévolos de los muertos nuestra especie permanecía en silencio, algunos pocos prevalecían y sobresalían de entre los muertos para dar la salvación a los demás, sin embargo los poderosos de este mundo les mataron a todos.
En estos días aun intentan acabar con nuestra especie y es por eso querida mía que nos mantenemos asechando a los muertos en la sombra, no podemos permitir que sepan de nuestra existencia, eso podría llevarnos a nuestra extinción y por consecuencia a la extinción de la humanidad entera.
Nosotros lobos, los muertos ovejas y los pastores, fuertemente custodiados por instituciones armadas. No somos para nada lo que los medios masivos dicen de nosotros, nos califican de vándalos armados, de ladrones violentos, de inadaptados del sistema y de miembros locos de la sociedad. Tienes que saber querida mía que a los que les atribuyen tales cosas no pertenecen a nuestra especie, los verdaderos resucitados somos muy pocos, vivimos en la penumbra, deambulando en la tierra sagrada entre los muertos, es la única manera de sobrevivir y pasar inadvertidos ante los feroces pastores.
Alguna ves asechamos a un muerto para intentar resucitarlo pero por lo general fracasamos ya que los pastores les tienen muy protegidos, utilizan armas muy poderosas como las religiones y la televisión entre muchas otras.
Te veo muy pálida querida mía, no temas a mis palabras y no intentes salir huyendo a denunciar mis secretos, algo característico de tu débil especie de muertos es la gran indiferencia, a nadie le importas, tampoco lo que piensas, como vives, a quien amas o como subsistes en este hermoso planeta, tus lagrimas, ¿son de miedo? No temas aun, hasta este momento ninguna cosa terrible te a sido revelada niña mía, al final de esta noche tendrás dentro de tu maravillosa mente dormida, la respuesta a todas las preguntas y por fin sabrás cual es tu verdadero papel en nuestra gloriosa tierra.
Tengo que ser un monstruo ante tus ojos, sin embargo no a comenzado la tortura aun, admito mi niña que esta es la parte que alimenta mi perversidad, es algo que no puedo evitar y mucho menos ocultar, el momento que mas disfruto es cuando veo tu vida destrozada, cuando poco a poco desenredo las vendas de tus ojos y comienza a llegar a ti la realidad, la cual entra en tu mente como un animal putrefacto al que abrazabas y besabas con ternura mientras escurría su sangre por tus brazos y sus gusanos por tu boca, de ese modo ves tu antigua vida una vez resucitada.
Deja de temblar querida mía y no trates de razonar mis palabras, tu mete corrompida y adoctrinada no puede entender aun lo que sale de mi boca, dentro de tus pensamientos solo puedes encontrar una buena vida, buen ropa, buena comida, un trabajo que te deja lo justo para vivir, cientos de amigos que te escriben banalidades todos los días, de los cuales a la mayoría no conoces ni su tono de voz, o su olor o peor aun su verdadero aspecto, terminas tus días recostada en el sofá mirando televisión, tu hogar es como un gran almacén en el cual guardas todas las cosas que compras y que son inútiles, tratando de llenar ese vacio que no aceptas pero que esta siempre dentro de ti, entonces buscas a dios, pero para tu desgracia no lo encuentras y tratas de convencerte de su existencia cuando algo bueno te pasa y atribuyes tus fracasos y consecuencias a los demonios.
Tienes mucha razón cuando dices que no te conozco mi niña, no me limito a conocer de uno a uno a los de tu especie, conozco toda su historia incluyendo su pasado, presente y futuro, del cual tu escaparas, por mas triunfos que en esta vida compres o consigas, por mas alto que subas en los peldaños de eso a lo que ustedes llaman éxito, por mucho dinero que logres acumular, jamás lograras salir del corral al que tus cuidadores te asignaron y eso niña mía es a lo que tu llamas vida.
Los veo morir uno a uno, día con día, sus pastores les ordenan ser violentos entre si, los mandan a matarse en grandes guerras para enriquecer sus arcas, los dividen haciéndolos individuales desde el momento de su nacimiento, crean diferencias entre ustedes, pobres, ricos, ignorantes, cultos, feos, religiosos, homosexuales y tantas cosas a las que les adoctrinan diariamente y tu mi niña solo pides que te dejen mirar cómodamente tu programa favorito en la televisión, sin reclamar, sin opinar, sin pensar, callada mirando hacia otra parte, indiferente, como solo los muertos pueden hacerlo.
Supongo que tenemos que empezar por lo básico, tal como lo afirmo ante ti, soy un resucitado, sin embargo no como tu lo crees, ningún milagro o magia logro dar nueva vida a mi ser, yo mismo resucite con mi propio poder, escarbando desde lo mas profundo de mi tumba, lo mas difícil fue romper ese duro cascaron de mi ataúd, en palabras que puedas entender mi niña el ataúd en el que te encuentras es tu mente, estas atrapada dentro de ella con tus miedos, tu ignorancia, ahogándote entre tanta oscuridad y desesperanza.
Después de romper mi ataúd soporte la tierra en mi rostro, en mis ojos, dentro de mi nariz, la desesperación de morir en el intento o morir sin intentarlo, mientras los insectos de los demás muertos me atacaban incluso los muertos de mi alrededor me tomaban por los pies y me gritaban fuertemente para que no les abandonara, cuando intentas salir de las fauces de la muerte el principal obstáculo es tu entorno querida mía, no quieren que escapes dejándolos atrás porque eso les hundiría mas en su propia muerte, escuchaba cosas como: “jamás lograras escapar de esta fosa en la que estamos todos y si lo logras, fuera de aquí se encuentran los pastores, ellos cuidan de nosotros y al mirarte fuera y libre cortaran tu cabeza y entonces no tendrás ni esta fosa para descansar.
Que tristeza me embargo querida mía al saber que aquellos que intentaban detenerme aun se encuentran en las profundidades, esclavizados, apenas conservan el aliento mientras caminan por las calles sin siquiera mirarse.
Al final niña querida, cuadro por fin me encontré en la superficie pude entender la verdadera naturaleza de la vida, pude respirar el aire fresco y nuevo que el mundo me ofrecía de manera gratuita, mirar la hermosura de las estrellas nocturnas, el brillo apacible de la blanca luna, el cantar de los grillos que se perdía entre la verde hierva que se metía entre los dedos de mis descalzos pies, maravillado ante el mundo que hasta ese momento se me había negado un mundo al que temía, por el que caminaba aterrado por las noches, viviendo entre plásticos y fierros, desgastando mi existencia en cosas sin importancia.
Te preguntaras el porque te escogí de entre los muertos para darte resurrección, bueno querida la respuesta es desilusionante para ti y apasionante para mi, eres bella eso no se puede negar, no obstante eso no te a servido de mucho cuando muerta y menos aun resucitada, ¿la inteligencia? Niña mía tal cosa no existe, somos lo que el entorno nos enseña y en un mundo de muertos no puedes aprender mas allá de las barreras impuestas en tu entorno, algunos son mejores muertos que otros pero eso mi querida definitivamente no es inteligencia.
El argumento que mencionas es muy interesante, ¡crees que te elegí por tu alto nivel social y posiciones económicas! Ese es el primer síntoma de tu falta de inteligencia pequeña, eso es una de las cosas que te mantiene en lo mas profundo, que te niega la sabiduría y te nubla la vista, será en definitiva la causa mas probable del fracaso en tu resurrección.
te confesare la causa de mis atenciones hacia ti, en este balcón paso las noches meditando en muchas cosas, mira a todos esos muertos que pasan presurosos por la calle, sin mirar a nadie mas, algunos se detienen para observar esa vitrina llena de aparatos modernos, otros voltean la mirada para ver quien camina detrás, unos mas miran el reloj y apresuran sus pasos. En fin, todos en un sentido y con rumbo desconocido, y algunas veces muy raras pero sucede, pasa algo maravilloso como lo que tu hiciste aquella tarde mientras caminabas por esa misma acera, ¿lo recuerdas? Caminabas presurosa y al igual que algunos te detuviste a mirar la vitrina, después de un breve periodo de tiempo bajaste la mirada percatándote del pequeño niño que desde hace semanas duerme cubierto de periódicos viejos justo a las afueras de la gran tienda, abriste tu bolso y sacaste de su interior lo que a mi parecer desde esta distancia eran tus alimentos de la mañana, quitaste la envoltura y muy despacio te acercaste al pequeño para ofrecerlo humildemente, que escena tan hermosa completada por la desesperación del hambriento pequeño el cual devoraba casi sin masticar aquel manjar, poco después regalaste una caricia en el sucio pelo de aquel agradecido niño y continuaste tu camino.
Ante mis ojos querida mía fuiste aquel día como un tenue rayo de luz que emergió de entre tanta obscuridad para iluminar el rostro que aquel pequeño, esa fue la señal por lo cual fuiste escogida, ahora disponte a tomar la vida nueva en tus manos y a saber la verdad absoluta de la cual hasta ahora fuiste privada niña mía.
Javier Muñoz P.
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